 | Crédito: Fabricio Vanden Broeck
| Grandes Plumas Por una juventud libre de tabaquismo Por Mirta Roses
La mayoría de los fumadores adquieren el vicio antes de los 18 años, y una cuarta parte de éstos empezaron a fumar antes de los 10 años, afirma en esta columna exclusiva la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Mirta Roses.
WASHINGTON, may (Tierramérica).- Los mercaderes del tabaco apuntan cada vez más su mira a la juventud, aun a sabiendas de que el tabaquismo es la principal causa evitable de muerte en el mundo.
La multimillonaria industria tabacalera desarrolla campañas publicitarias y de mercadeo altamente sofisticadas para atrapar a la juventud en sus garras. Por eso dedicamos la conmemoración del Día Mundial Sin Tabaco, este 31 de mayo, a combatir la nefasta red promotora del tabaquismo.
Investigaciones realizadas muestran que la mayoría de los fumadores adquirieron el vicio antes de los 18 años. De hecho, una enorme cantidad, la cuarta parte de ese grupo, empezaron a fumar antes de los 10 años.
Cuanto más temprana es la edad en que se prueba por primera vez el tabaco, mayor la probabilidad de transformarse en un consumidor regular, dado que la nicotina es altamente adictiva, y menor la probabilidad de dejar el consumo.
Por eso la industria tabacalera actúa intensamente sobre la juventud. Desde su punto de vista, hay una razón multimillonaria para ello. Pero es macabra. Recordemos que el tabaco mata a entre un tercio y la mitad de los fumadores, y que las muertes así causadas acortan la vida en un promedio de 15 años.
Además, el tabaquismo provoca enormes costos adicionales sobre nuestros sistemas de salud, que podríamos orientar a resolver otros problemas sanitarios.
Por sus características demográficas, nuestra región es más vulnerable al ataque de la red promotora del tabaco. El 85 por ciento de las personas entre 10 y 24 años de edad viven en países en desarrollo, que se convierten en blanco primordial de esa mortífera industria, pues necesitan atrapar a la juventud para mantener sus ganancias de decenas de miles de millones de dólares anuales.
La exposición directa o indirecta a las estrategias publicitarias y de mercadeo usadas por las tabacaleras aumenta la experimentación de los jóvenes con el tabaco, con el consiguiente riesgo de que se trasformen en consumidores habituales.
Son numerosas las vías directas e indirectas para promover el hábito de fumar. Desde la televisión, las revistas y la radio, hasta Internet y el correo directo, pasando por posters, estandartes, cupones, entrega de premios y vinculación de marcas con productos que no contienen tabaco. Sin dejar de lado la paradoja del patrocinio de deportes, ni el auspicio o desarrollo de actos especiales en lugares populares para los jóvenes, como bares y clubes. Lo que sea, con tal de atraparlos.
Frente a un ataque de esta magnitud, es imperativo que nuestros países se defiendan con energía para tener una juventud libre de tabaco. Prohibir todas las formas de publicidad directa e indirecta del tabaco, incluyendo la promoción de sus productos y el patrocinio por parte de la industria tabacalera de cualquier tipo de actividades sería una medida altamente efectiva en ese propósito.
Sólo una prohibición total y amplia puede reducir efectivamente el tabaquismo. Estudios realizados en países que prohibieron la publicidad mostraron una disminución del consumo de hasta 16 por ciento como resultado de esa medida, y también es claro que las prohibiciones parciales tienen poco o ningún impacto, dado que los anuncios simplemente se mudan a medios alternativos.
Para conmemorar el Día Mundial Sin Tabaco convenzamos a los legisladores de que adopten una prohibición integral por ley de toda forma de publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco. Deben ser conscientes de que las políticas voluntarias no funcionan, pues la industria tabacalera no tiene el menor interés en ellas, y no son una respuesta aceptable para proteger al público, especialmente los jóvenes, de las tácticas de los promotores del tabaquismo.
En la OPS seguiremos luchando para que la región de las Américas incremente el número de estados partes del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco.
En estos momentos es la región del mundo con el menor porcentaje de países que ratificaron ese Convenio, sólo 23. El último de ellos fue Colombia, el 10 de abril de 2008.
Llamamos a los jóvenes, a la sociedad civil y al público en general a que participen en esta lucha por una juventud libre de tabaquismo y a que soliciten a los encargados de tomar decisiones políticas que prohíban la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco.
Defendamos la vida, protejamos a jóvenes y niños, rompamos la red promotora del tabaquismo. * La autora es directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Derechos exclusivos Tierramérica. |