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El eslabón felino de la gripe aviar
Por Julio Godoy

Científicos advierten que se subestima el rol de los gatos como vectores del virus H5N1. Países europeos refuerzan controles de animales domésticos.

PARÍS, (Tierramérica).- Por temor a que los gatos puedan contribuir a una mayor expansión del virus H5N1 de la gripe aviar, varios gobiernos europeos instaron a tomar medidas precautorias con estos felinos y otros animales domésticos. Muchos ciudadanos están entregando sus mascotas a asilos.

La tendencia de liberarse de los gatos es especialmente marcada en Alemania y en Austria, donde por lo menos seis felinos y algunos roedores, como martas, se infectaron con la cepa de la gripe aviar, por estrecho contacto con aves infectadas, las principales víctimas de la enfermedad que afecta a unos 30 países en Europa, Asia, África y Medio Oriente.

Hasta el momento, no se ha probado que los gatos puedan transmitir el virus a humanos, pero investigadores de la Universidad Erasmo de Rótterdam, Holanda, descubrieron que los felinos pueden contagiarse entre sí, y a través de la ingesta de carne de aves enfermas, según un reporte publicado a fines de marzo en la revista científica Nature.

Los gatos pueden tener “un rol más importante de lo que se pensaba” en la difusión de la gripe aviar, afirmó el equipo holandés liderado por el virólogo Albert Osterhaus, y advirtió que no se puede descartar que incluso colaboren en la mutación del virus H5N1 hacia otro de fácil transmisión entre seres humanos, lo que desataría una pandemia que podría matar a millones de personas en el mundo.

Desde 2003 hasta ahora 191 personas han sido infectadas con la cepa en Asia, pero solo por contacto con aves.

En la nororiental ciudad austriaca de Nickelsdorf, el Ministerio de Salud ordenó sacrificar a dos gatos en los que fueron descubiertos anticuerpos del H5N1. En un comunicado de prensa, y tras enfrentar críticas de ligas de protección de animales, el ministerio defendió esa medida argumentando que "habría sido imposible ofrecerles una protección adecuada".

Los asilos de animales en Alemania se quejan de que los propietarios de gatos y perros se liberan masivamente de ellos. "El problema no es que teman una infección, sino que, siguiendo las instrucciones de las autoridades sanitarias, restringieron el espacio de vida" de sus mascotas, dijo Nicole Mindrup, directora del comité de protección de animales en la meridional localidad alemana de Wiesbaden.

En Alemania oriental el pánico recrudeció a principios de abril, luego que unos 700 pavos de una granja murieron víctimas de la enfermedad.

Según autoridades locales, probablemente el mal fue transmitido a los pavos por aves salvajes infectadas que entraron a la granja inadvertidamente.

En Francia, el gobierno solicita a los propietarios de gatos y perros que impidan a sus mascotas salir de sus domicilios, y que, si es necesario, las transporten en jaulas, cestos cerrados o vehículos.

Estas recomendaciones fueron hechas pese a que la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de los Alimentos (Afssa, por su sigla en francés) concluyó en un reporte publicado en marzo que "la probabilidad de que seres humanos se contagien con el virus H5N1 a través de gatos es nula".

Los primeros casos del virus H5N1 en gatos fueron reportados en 2004 en Tailandia, donde 14 ejemplares murieron tras comer restos de aves infectadas. Tigres y leopardos en un zoológico tailandés también resultaron contagiados por vía similar.

En las pruebas de laboratorio realizadas por el equipo de Osterhaus, gatos alimentados con carne infectada contrajeron la enfermedad y la transmitieron por vía respiratoria a otros que compartían una jaula.

Pero no todos creen que los hallazgos de Osterhaus deban ser motivo de alerta. Para Jean-Luc Guérin, profesor de la Facultad de Veterinaria de Toulouse, en Francia, el contagio reportado por el virólogo holandés se produjo bajo condiciones excepcionales. "En el caso de laboratorio (de Osterhaus), los gatos infectados estaban sometidos a una gran promiscuidad, forzando un contacto extremo con el virus", dijo Guérin a Tierramérica. El especialista enfatizó que las cantidades del virus descubiertas en las heces de los gatos infectados eran considerablemente menores a las segregadas por aves que padecían la enfermedad.

"Por esto, y dado que en Asia --donde hubo una exposición masiva de animales domésticos al virus desde hace dos años-- sólo un par de casos de infección espontánea fueron reportados, no hay razón para hablar de un riesgo de epidemia de influenza aviar entre los felinos", dijo Guérin.

En Alemania, el Instituto Friedrich-Loeffler para la investigación virológica sugiere a los propietarios de gatos lavarse las manos tras cada contacto con ellos o con sus respectivos lugares de descanso.

* Corresponsal de IPS.

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