BUENOS AIRES, (Tierramérica).- San Carlos de Bariloche, un centro turístico a dos mil 700 kilómetros al sur de Buenos Aires, dispuso este mes la identificación de los alimentos producidos con material genéticamente modificado.
La medida obliga a los comercios de alimentos a exhibir una lista de productos con material manipulado en laboratorios.
Argentina es el segundo productor de cultivos genéticamente modificados, después de Estados Unidos, y la Unión Europea se resiste por esa razón a adquirir parte de su oferta agrícola.
La organización ecologista Greenpeace celebró la determinación de las autoridades de Bariloche y exhortó al congreso nacional a obligar por ley el etiquetado de los transgénicos.
VENEZUELA
Preocupan indios
CARACAS, (Tierramérica).- El gobierno de Venezuela intentará determinar el impacto de las obras del tendido eléctrico hacia Brasil en las costumbres y formas de vida de los indígenas de la suroriental Gran Sabana.
La investigación comenzará en los asentamientos de los indígenas pemones cercanos a la línea de transmisión eléctrica de mil 500 kilómetros, un símbolo de integración física entre dos países que es resistido por ambientalistas y nativos.
Entre los planes se contempla instruir a las etnias en actividades económicas de autoabastecimiento, como la piscicultura, y en autogestión eléctrica y actividades educativas para preservar su cultura. *Fuente: Inter Press Service.
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