 | La sequía prolongada desertiza los suelos Crédito: Mauricio Ramos/IPS | Reportajes El Caribe sediento Por Peter Richards
Los países del Caribe, que afrontan la peor sequía en
décadas, adoptan severos racionamientos y penas de cárcel para
quienes los infrinjan.
PUERTO ESPAÑA, 1 mar (Tierramérica).- Los países del Caribe examinan la desalinización del
agua marina y la siembra de nubes para soportar una escasez de
lluvias que amenaza la economía regional y que fue anunciada
por los científicos hace más de un año.
En Santa Lucía y Trinidad y Tobago hay incluso advertencias de
penas de cárcel para los consumidores que violen las medidas
que limitan el uso del agua exclusivamente a beber, cocinar e
higienizarse.
En un informe científico presentado en 2007 en una conferencia
en Barbados, el especialista Bano Mehdi citó advertencias
científicas sobre la aparición de esta sequía.
“Se han observado sequías más prolongadas e intensas sobre
áreas más extensas desde la década de 1970”, afirmaba el
reporte “Coping with Drought in the Caribbean” (Manejando la
sequía en el Caribe).
Desde Trinidad y Tobago, en el extremo sur del Caribe, hasta
Jamaica, en el norte, los gobiernos imponen racionamientos para
soportar la drástica caída de reservas en ríos, lagos y embalses
y, algunos, como Guyana, bombean fondos para ayudar a los
agricultores a superar el trance.
“Hasta ahora tenemos más de 4.000 hectáreas de arroz en
peligro, también ganado, sobre todo en las tierras interiores
adonde no llegan las lluvias”, dijo el ministro de Agricultura de
Guyana, Robert Persaud.
“En estas fechas del año pasado estábamos con lluvias más
copiosas que las que causaron inundaciones en 2005. Los
efectos del cambio climático están afectando muy
frecuentemente al país”, agregó.
El presupuesto nacional, presentado a mediados de febrero,
prevé un monto de 29,4 millones de dólares para mejorar los
sistemas de riego agrícola.
Pocos días después, el presidente Bharrat Jagdeo aseveró que se
destinarían además 1,2 millones de dólares para hacer frente a
las consecuencias de El Niño/Oscilación del Sur, la fase cálida de
un fenómeno climático periódico que calienta las aguas y la
atmósfera en el océano Pacífico ecuatorial y que está causando
alteraciones en casi todo el continente americano.
“Todo el aparato del gobierno está dedicado a suministrar tanto
apoyo como sea posible a nuestro pueblo”, dijo Jagdeo a los
agricultores. Algunas comunidades de Guyana no tienen
suficiente agua para beber.
El primer ministro de Trinidad, Patrick Manning, está convencido
del vínculo de esta sequía con el cambio climático. Su gobierno
busca ampliar la única planta desalinizadora del país para evitar
la “excesiva dependencia de las fuentes superficiales de agua”,
dijo.
“Creemos que es El Niño, pero eso no contradice nuestra
conclusión de que, a raíz del cambio climático y de otros
factores, podemos experimentar sequías”, sostuvo Manning.
Según su ministro de Instalaciones Públicas, Mustafá Abdul-
Hamid, el nivel del agua dulce disponible “está muy por debajo
de sus cotas habituales para esta época del año”. Las
autoridades prohibieron el uso de agua para lavar automóviles y
regar plantas y césped.
A tal punto llegó la medida que Manning despidió a un
trabajador contratado en la residencia oficial cuando la prensa
publicó fotografías de surtidores de agua regando los jardines.
Para Collin Nym, gerente de la región sur de la entidad
encargada del agua y el saneamiento de Trinidad, el panorama
de 2010 se presenta malo para una de las principales plantas de
tratamiento y para la central desalinizadora.
“Tenemos un gran embalse y no captamos la lluvia que
esperábamos. Entre enero y junio de 2009 tuvimos muchos
problemas”, indicó. El servicio meteorológico “predijo que
tendríamos entre 80 y 90 milímetros de lluvias en enero, y sólo
cayeron cinco”, añadió.
El gobierno de Jamaica ha explorado la posibilidad de sembrar
nubes, un procedimiento para dispersar sustancias químicas en
el aire que actúen como condensadores de nubes, con el fin de
aumentar las precipitaciones en zonas bajo severas sequías.
El ministro del Agua y la Vivienda, Horace Chang, se reunió con
especialistas de la University of the West Indies para discutir esta
posibilidad, aunque se trata de un proyecto muy costoso.
Las autoridades ya tuvieron que recortar su programa de
mitigación de la sequía en virtud de las exigencias de austeridad
impuestas por un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
El plan, de varios millones de dólares, preveía reactivar el
suministro hídrico de varios manantiales. Según Chang, la
Comisión Nacional del Agua, empresa estatal de suministro, está
perdiendo unos 2,2 millones de dólares mensuales de ingresos
debido a la peor sequía que vive este país en varias décadas.
“Hemos gastado más y reducido ingresos. La gente no puede
pagar si no recibe el servicio, entonces debemos destinar más
dinero para cubrir los costos de operación”, explicó Chang.
Las empresas también se quejan.
“Si la sequía persiste, deberemos llevar agua en camiones a las
fábricas, pero eso tiene un costo”, dijo el presidente de la
Asociación de Manufactureros de Jamaica, Omar Azan.
En Santa Lucía, las autoridades emitieron el día 24 una
declaración de emergencia hídrica y advirtieron a quienes
contravengan las medidas de ahorro que pueden ser
penalizados con multas desde 1.110 dólares y por lo menos seis
meses de cárcel.
El decreto prohíbe emplear agua para regar jardines,
instalaciones deportivas y huertos, para almacenarla en tanques,
para llenar piscinas “y para cualquier otro uso que no sean los
servicios domésticos básicos: beber, cocinar, lavar, limpiar y
bañarse”.
Dominica, que se jacta de sus 365 ríos, ha advertido a la
población que la sequía puede empeorar.
Según lo que estableció el Instituto Caribeño de Meteorología e
Hidrología, con sede en Barbados, “vamos a experimentar una
sequedad severa por bastante tiempo. Si esto sigue, el nivel del
agua será muy bajo y no habrá presión suficiente para el
suministro de muchas comunidades”, dijo el portavoz de la
empresa de agua y saneamiento de Dominica, Gwennie Dickson.
Las autoridades de Antigua y Barbuda advirtieron que, al ritmo
normal de consumo, el agua del embalse de la represa de
Potworks no alcanzará para abastecer al país en marzo.
Adrian Trotman, jefe en funciones de meteorología y
climatología aplicada del Instituto Caribeño, sostuvo que países
como Barbados podrían soportar por un largo período la
ausencia de lluvias.
“Esto es lo que estiman científicos de la CDPMN (siglas en inglés
de la red de monitoreo de sequías y precipitaciones del Caribe),
que han analizado los patrones de lluvias desde enero de 2009”,
dijo Trotman en un comunicado.
“Los encargados de administrar los recursos hídricos deben
implementar medidas de conservación, pues las condiciones de
sequía persistirán en los próximos tres meses”, agregó.
La CDPMN, inaugurada en enero de 2009 como parte del
programa sexenal Caribbean Water Initiative (iniciativa hídrica
del Caribe), indicó que si bien la escasez de lluvias es objeto de
estrecha observación, “uno no se da cuenta de que hay sequía
hasta que sus efectos se hacen sentir”.
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